martes, 26 de enero de 2010

Por el Tajo de Ronda


La verdad, no conocía Ronda. Es triste reconocerlo, pero es así. Una de las localidades más hermosas que he visitado en mis correrías por esos mundos. Iglesias, palacios, murallas, plaza de toros, el ambiente humano y por supuesto el fantástico Tajo de Ronda y su puente. Todo ello en unas inmensas moles de areniscas calcáreas cortadas por el río Guadalentín en su lenta labor de zapa. Para el amante de los líquenes, además, pues deparara algunas cosas interesantes, que yo, por mi lugar de residencia no estoy acostumbrado a ver. Son los líquenes calcáreos, y aprovecho para ver alguno en la bajada al río para ver el Tajo. Así veo muy bien el líquen endolito, que crecedigamos, dentro de la propia roca, de color rosado, Verrucaria marmorea. Abunda Caloplaca saxicola, Caloplaca flavescens, con sus vivos colores y sus apotecios “hinchados”, Diplotomma epipolium y Toninia sedifolia. En menor número veo Aspicilia calcarea, de un color algo más sucio del que estoy acostumbrado a ver, Fulgensia fulgens, en principio aunque no he hecho análisis de las esporas, Physconia grisea, un epífito que de vez en cuando crece sobre rocas calcáreas y el espectacular Diploschistes ocellatus. Me imagino que dará, no para una tarde, sino para una vida, todo ello ante la vista maravillosa del Tajo de Ronda y bajo la sombra de las chovas piquirrojas.

Diploschistes ocellatus, Ronda (Málaga), diciembre 2009
Physconia grisea, Ronda (Málaga), diciembre 2009Caloplaca flavescens y Aspicilia calcarea, Ronda (Málaga), diciembre 2009

Fulgensia fulgens y Toninia sedifolia, Ronda (Málaga), diciembre 2009

miércoles, 20 de enero de 2010

Románico palentino


En el Norte de la provincia de Palencia hay multitud de iglesias y ermitas románicas. Merece la pena, tanto por ellas mismas como por su entorno, las iglesias de San Salvador de Cantamuda, la ermita de Rabanal de los Caballeros, el espectacular pórtico de la iglesia de Moarves de Ojeda de la fotografía, algunas de las iglesias de Cervera de Pisuerga, o la humilde iglesia de Resoba entre otras. En común tienen el ser construidas con materiales calizos, bien calizas, bien areniscas calcáreas. Por ello, aparte de disfrutar de su belleza, el ojo curioso encuentra alguna Caloplaca, que parece atraída también por el románico.
Caloplaca saxicola, Moarves de Ojeda (Palencia), octubre 2009
Caloplaca biatorina, Vañes (Palencia) octubre 2009. Fotografía aumentada.

domingo, 17 de enero de 2010

Levada do Castelejo

Caminando por las levadas, canalizaciones de agua, que recorren la isla de Madeira, nos adentramos por los bosques de niebla, laurisilva. Humidísimos bosques de árboles, no demasiado altos, en los que crecen exuberantes musgos, hepáticas, helechos y líquenes, rodeados de cascadas y agua por doquier. Estos bosques apenas llegan a los 1.000 metros de altitud, altitud a partir de la cual son sustituidos por el fayal-brezal (hay una entrada en este blog al respecto). La composición liquénica tiene mucho en común con lo que se encuentra en el fayal-brezal, añadiéndose a ese listado, especies muy amantes de la elevada humedad ambiental. Especies como Nephroma resupinatum, Collema polycarpon, Protoblastenia sp., Normandina pulchella o Lobaria pulmonaria y diversas Cladina y Cladonia son abundantes. Caminando por la levada do Castelejo, en el término de Cruz, los abundantes y confiados pinzones vulgares de la subespecie endémica, F.c.maderensis y alguna paloma de Madeira, Columba trocaz, también endémica de la isla, recuerdan constantemente, de que estás ya bastante lejos de cualquier costa continental.

Collema polycarpon y Protoblastenia sp., Levada do Castelejo, Cruz, Madeira (Portugal), marzo 2009
Nephroma resupinatum, Levada do Castelejo, Cruz, Madeira (Portugal), marzo 2009

La hepática Plagiochasma rupestre, Levada do Castelejo, Cruz, Madeira (Portugal), marzo 2009

jueves, 14 de enero de 2010

¡Si a Colón le hubieran gustado los líquenes ...!

¡Si a Cristobal Colón le hubieran gustado los líquenes, ...!, cuando estuvo aquí, en el Cayo Carenero del archipiélago de Las Bocas del Toro, reparando sus naves en el 4º viaje que hizo, lo más normal es que se hubiera vuelto loco. Un cayo, es una isla, más bien un banco de arena extenso formados por acumulación de sedimentos en aguas someras y en este caso cubierto de un extenso manglar. Un manglar incomodísimo para andar, hundido en el fango hasta las rodillas. Un fango en el que hay abundan las microscópicas espinas silíceas de esponjas, aquí sedimentadas. Es el reino de las raíces aéreas y de los árboles con contrafuertes para mantenerse en pie. Abundan los líquenes epífitos, pero apenas soy capaz de sacar un listado de especies, más que nada por la falta de bibliografía. Es un bosque realmente oscuro. Abundan en las cortezas de los árboles Coccocarpia palmicola. Es un líquen relativamente común en las zonas costeras del Caribe. Posee un talo folioso de unos 12 cm. de diámetro, con lóbulos redondeados, de color gris, muy adheridos al sustrato y con abundantes isidios cilíndricos o granulosos, y sin apotecios. Otro más discreto, pero abundante, especialmente en las zonas más iluminadas, es salvo error, Graphis proserpens. Abunda también en las cortezas de estos mangles Cryptothecia striata, aunque no acaba de explotar el tono verdoso del centro del talo, seguramente por la sombra tan intensa que hay aquí. Como es de imaginar, la humedad es altísima, por lo que se desarrolla multitud de musgos y entre ellos crecen Parmotrema cristiferum y Collema pulcellum, identificados con ciertas reservas. Sobre los manglares vuelan los inmensos rabihorcados, y sobre el mar, pelícanos. Una maravilla de lugar, donde volverse loco de diversidad. Supongo que a Colón, si le hubieran gustado los líquenes, se habría vuelto loco, y eso que sus medios, en 1503, eran bastante inferiores a los nuestros.
Si alguien tiene curiosidad por ver esas espinas silíceas, un buen sitio son los Picos de Europa. Entre el refugio de Vegarredonda y el Jou Sin Tierre, bien iendo desde el Porru Bolu, bien por La Fragua, las calizas presentan unas vetas negras, que vistas con lupa, muestran la sedimentación de estas espinas, en el talud de un arrecife coralino, ahora fosilizado.
Coccocarpia palmicola, Cayo Carenero, Bocas del Toro (Panamá), agosto 2009
Graphis ¿proserpens?, Cayo Carenero, Bocas del Toro (Panamá), agosto 2009
Cryptothecia striata, Cayo Carenero, Bocas del Toro (Panamá), agosto 2009
Parmotrema ¿cristiferum? y Collema ¿pulcellum?, Cayo Carenero, Bocas del Toro (Panamá), agosto 2009

lunes, 11 de enero de 2010

Primeros líquenes del 2010

Este año que empieza, de momento lo ha hecho por mi parte con poca actividad liquenológica. Ando muy liado con los trabajos de campo del Atlas de las Aves Invernantes en España, trabajo que realiza a cabo SEO-BirdLife. He andado por la comarca de Sayago, y... ¡mucha agua!. Aún ha habido tiempo para ver algún líquen que por alguna razón u otra me ha llamado la atención.
Xanthoparmelia conspersa, Villamor de Cadozos (Zamora), enero 2010
Me sorprendió lo grande de este talo.
Pertusaria amara, Villamor de Cadozos (Zamora), enero 2010
Lecanora sp., Villamor de Cadozos (Zamora), enero 2010
En talo K+ (amarillento) y en apotecio K+(rojizo). Reacciones a C-. Las reacciones quedan muy diluidas porque está todo muy mojado.
Ramalina capitata y Tephromela atra, Almeida de Sayago (Zamora), enero 2010
Parmelia sulcata, Almeida de Sayago (Zamora), enero 2010
Melanelia glabratula, Almeida de Sayago (Zamora), enero 2010
Physconia distorta, Almeida de Sayago (Zamora), enero 2010

Cladonia fimbriata, Villamor de Cadozos (Zamora) enero 2010
Curioso este pequeño "bosque".

miércoles, 6 de enero de 2010

Johnston Canyon

Citellus lateralis, Johnston Canyon, Banff N.P., Alberta (Canadá), agosto 2007

El Johnston Canyon, es uno de los lugares más visitados del P.N. Banff en la Cordillera de las Rocosas. Es un pequeño cañón, muy bonito, que conviene recorrer al amanecer, ya que a media mañana hay una auténtica romería de turistas. Crecen estos bosques infinitos de coníferas y de vez en cuando se espanta algún ciervo (Odoicoelus hemionus) o alguna ardilla terrestre (Citellus lateralis). El suelo está cubierto de musgos y en las zonas más húmedas por brillantes hepáticas. Entre los líquenes terrícolas, después de 2 años no recuerdo muy bien lo que ví, pero encontré dos fotos. Una creo que es de Peltigera praetextata, si bien no me atrevo a asegurarlo al 100%. Una especie no muy difícil de encontrar en España y que está bastante extendida por América del Norte. La otra, creo que fue mi primera Solorina saccata, un raro líquen, al menos en la España silícea, también bastante extendido por América del Norte con dos fotobiontes, un alga verde, Coccomyxa, como principal y una cianobacteria, Nostoc, en los cefalodios y bajo la capa de algas verdes. Supongo que lo que me maravilla de esta última especie es las pocas veces que la he visto. Curiosas cosas encontramos, cuando caminamos con la esperanza de tener un encuentro con uno de los abundantes osos negros (Ursus americanus) y ningún encuentro con también, los más abundantes y pocos madrugadores, … turistas.

Johnston Canyon, Banff N.P., Alberta (Canadá), agosto 2007
Peltigera ¿praetextata?, Johnston Canyon, Banff N.P., Alberta (Canadá), agosto 2007

Solorina saccata, Johnston Canyon, Banff N.P., Alberta (Canadá), agosto 2007

domingo, 3 de enero de 2010

Un desierto muy verde

En mis paseos a ver pájaros por los bosques y los terrenos arbolados de la comarca de Voorkempen, en el Norte inmediato de la ciudad de Amberes, llama la atención la escasez de líquenes. Lo que asombra son los gigantescos árboles que crecen, hayas, robles y plátanos, todo tan verde y realmente te ves negro para encontrar algunos líquenes epífitos sobre sus cortezas y ramas. Sólo son abundantes las algas cianofíceas, algunos musgos y el líquen Lepraria incana. Es un auténtico desierto liquénico. La calidad del aire en Flandes en un tanto deficiente. Parece ser que el elevado porcentaje de partículas en el aire, dióxido de azufre, amoniaco, aparte favorecer la ausencia, reducen algunos años la esperanza de vida de los belgas. Triste, y el caso es que tan verde y esos arbolazos, … Aparecen algunos tolerantes en pequeño número y que salvo Physcia adscendens, no se desarrollan en plenitud. Así Xanthoria parietina, se encuentra, pero son siempre talos pequeños, Evernia prunastri, Hypogymnia physodes, Parmotrema chinense, raras y raquíticas, Parmelia sulcata que sólo parece desarrollarse un poquito más de la cuenta en la reserva natural de Oude Landen y en la calle que lleva a ese lugar: Veltwijklaan, en Ekeren. Lecanora muralis aparece en bloques de cemento e incluso en cortezas de árbol, pero con unos apotecios un tanto raros, que describen en Veldgids van Korstmossen van Nederland, que recuerdan a Lecanora polytropa. En bloques de cemento y ladrillos se encuentran Caloplaca crenularia, también de modo testimonial. Las Cladonia se vuelven muy complicadas ya que pocas veces presentan fructificaciones. Al menos, con podecios, no muy allá, encuentro Cladonia chlorophaea epífito en un saúco en Oude Landen y Cladonia coniocracea sobre unos ladrillos en Brasschaat. Poca cosa más, … y eso que la zona es por lo general muy agradable.
Hypogymnia physodes, Donk, Brasschaat, Antwerpen (Bélgica), diciembre 2009

Evernia prunastri, Donk, Brasschaat, Antwerpen (Bélgica), diciembre 2009
Parmelia sulcata, Oude Landen, Ekeren, Antwerpen (Bélgica), diciembre 2009
Cladonia chlorophaea, Oude Landen, Ekeren, Antwerpen (Bélgica), diciembre 2009
Lecanora muralis, Perdsbos, Brasschaat, Antwerpen (Bélgica), diciembre 2009