viernes, 29 de octubre de 2010

Die Klein Karoo



En nuestro periplo por Sudáfrica llegamos un día frío, y nevando en las montañas, a Outsdoorn, la capital de la región del pequeño Karoo. Es esta región un extenso valle semidesértico atrapado entre las montañas Outeniqua al Sur y las Swartberg al Norte. Montañas que se han ido erosionando y cuyos sedimentos cubren el valle. Es la capital de la explotación ganadera de los avestruces, y la verdad, hay avestruces por todos los lados. Además está el ambiente afrikáner, y en cierto modo, de no ser porque se oye el afrikaans por todos los lados y por los avestruces, uno se pensaría que está en regiones similares, del mundillo ganadero de América del Norte. Las carreteras que conducen a Mosselbaai y a Calitzdorp atraviesan semidesiertos bien conservados e interesantes para el naturalista. Crecen aisladamente arbustos espinosos y suculentos, a veces espesos, con un pájaro endémico que mires donde mires, siempre está, un alzacola (Cercotrychas coryphaeus). Ahora bien, mirando detenidamente la vegetación, quedan zonas peladas más o menos extensas. El suelo parece arcilloso y junto a las condiciones climáticas, un tanto severas, no se lo ponen fácil a las plantas. Me llama la atención en esos suelos, la cantidad de líquenes Psora decipiens. Investigando acerca de esta especie en internet, me he encontrado un interesante repaso a la ecología de estos mismos suelos. Se trata del libro “Biological Soil Crusts: structure, function and management” de Belnap y Lange. En estos suelos hay un intenso desarrollo de cianobacterias e hifas de hongos, que ayudan en el establecimiento de varias especies de líquenes terrícolas, en las zonas más áridas de la comarca, Lecidea sp., Toninia sp., Endocarpon sp., Eremastrella sp., … y en las menos áridas, las del Este, donde estamos, con más vegetación, no hace falta que el libro lo cuente, porque se encuentran Diploschistes ¿diacapsis?., Heppia sp. y Psora decipiens, que es la especie más abundante y muy, muy discretos Endocarpon sp. No estoy muy familiarizado con ella pero sorprende encontrar talos cuarteados por las diferencias de temperatura entre el día y la noche y le exceso de luz, que se debe dar, pero que en los días que estamos, seguro que no se cuartearon: siempre hacía frío y el cielo más o menos gris.

Psora decipiens, Outsdoorn, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010

domingo, 24 de octubre de 2010

Bosques de Valdeón

Lobaria pulmonaria, monte Gíldar, Posada de Valdeón (León), enero 2006

Uno de los bosques más interesantes que conozco es el bosque Llallambres, en el valle leonés de Valdeón, al pie de los Picos de Europa. Tenía dando vueltas por el ordenador unas fotillas que saqué hace varios inviernos, en los que ascendí por un camino, con nieve por las rodillas desde Santa Marina de Valdeón al puerto de Panderruedas. Interesante hayedo maduro con vistas, en algunos momentos espectaculares de las Torres del Friero y de Peña Santa de Castilla. Mirando las cortezas de las hayas (Fagus sylvatica), se aprecian multitud de líquenes, tanto en cantidad como en variedad: espectaculares talos de Lobaria pulmonaria, abundante Parmelia saxatilis, grandes barbas colgando de Evernia prunastri y Alectoria sarmentosa, algún especialista de bosques fríos como Platismatia glauca, abundante y discreta Lecanora carpinea, llamativa Pertusaria albescens, y alguna cosilla rara como Collema subflaccidum. Es de suponer que me quedo corto, pero la verdad, con la nieve por las rodillas, con temperaturas gélidas y con los puertos de acceso y salida del valle de Valdeón, con cadenas y amenazando con cerrarse, no invitaban mucho al detenimiento contemplativo, con el que ando otras veces por el campo. En la nieve, huellas de ciervo, corzo y jabalí, una liebre de piornal (Lepus castroviejoi) y algunos pajaritos. A destacar un bandito de 7 perdices pardillas (Perdix perdix), que la verdad, aunque me muevo bastante por la Cordillera Cantábrica, no siempre logro verlas.

Lobaria pulmonaria, bosque de Llallambre, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006
Alectoria sarmentosa y Evernia prunastri, monte Gíldar, Posada de Valdeón (León), enero 2006
Platismatia glauca, Monte Gildar, Posada de Valdeón (León), enero 2006
Pertusaria albescens, bosque de Llallambre, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

Lecanora carpinea, monte Gíldar, Posada de Valdeón (León), enero 2006
Collema subflaccidum, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

Hay algunos afloramientos calizos, donde veo la abundante y llamativa Caloplaca aurantia y la mezcla más o menos habitual del líquen Collema auriforme, con su fotosimbionte libre, la cianobacteria Nostoc, que se presenta como pequeñas bolitas gelatinosas.

Caloplaca aurantia, bosque de Llallambre, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

Collema auriforme, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

En resumen, días fríos pero muy entretenidos a pesar de la circunstancia.

Nota: Al final, pudimos salir del valle de Valdeón el día previsto.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Poblado vikingo

He recibido nuevamente unas interesantes fotografías de líquenes de Groenlandia. Estas fotos proceden del fiordo de Tassiusaq, en el SE de la isla (61º9'2'' N y 45º38'30'' O). La particularidad es que estos crecen, en un paisaje de rocas, sobre, aparentemente unas cuarcitas. Estamos en el Complejo Intrusivo Gardar, en el SE de Groenlandia. Aquí hay estructuras mezcladas de granitos, cuarcitas y gneises. Los granitos, por intrusión entre las cuarcitas, originan gneises por metamorfización y el resultado es en cierto modo, un batiburrillo, con cierto orden en las estructuras, de rocas félsicas (feldespatos y lices). El término ácido, aunque descriptivo, suena un tanto viejo. Liquénicamente, recuerda mucho al mundillo de las cuarcitas ordovícicas en ambientes oro-mediterráneos, tan característicos de la Sierra de Francia o de los montes Aquilanos, en las provincias de Salamanca y de León, respectivamente.


De todo un poco, fiordo de Tasiussaq (SO de Groenlandia), julio 2010 (foto de J.Elcuaz)

En esta primera fotografía lo más llamativo, son esos talos amarillentos de Rhizocarpon geographicum y unos grises oscuros de Lecidea fuscoatra. Se aprecian unos más blanquecinos, que … por poder ser, pudiera ser Lecidella carpathica, o Porpidia sp. En la parte izquierda hay unas “hojitas” marrón oscuro, que son Umbilicaria polyphylla, unos pequeños talos, foliosos y con conspicuos apotecios marrón-rosado, que tienen toda la pinta de ser Melanelia hepatizon. Hay una “cabelleras” pardas muy oscuras, que seguramente se trata de Cetraria aculeata. En un lado se ve una cosita naranja, que por más que aumento, no sé lo que es.


Xanthoria elegans, fiordo de Tasiussaq (SO de Groenlandia), julio 2010 (foto de J.Elcuaz)


Esta otra fotografía, me recuerda una cosita que me encontré en la sección de administración de este blog, en palabras-clave por las que se ha encontrado este blog: ¿Qué es eso naranja que hay en las rocas de Groenlandia?. Pues eso naranja es Xanthoria elegans, acompañada en este caso de Rhizocarpon geographicum y entre la cual, hay una cosita blanca que parece Physcia caesia. Aprovechando que ha salido el tema, a grandes rasgos, algunos datillos sobre este blog: en septiembre tuvo 1.265 páginas vistas, siendo las entradas más vistas, 2 de Costa Rica, “Zahara de la Sierra”, “el rincón oculto de Redes” y “dientes de perro en la dehesa”, y aunque es obvio que la mayor parte de visitantes es española, hay visitas regulares de los países iberoamericanos, de Alemania y de Suecia, y en el directorio de blogs, www.wikio.es , en la sección de biología, figura en el puesto 14.


De todo un poco, fiordo de Tasiussaq (SO de Groenlandia), julio 2010 (foto de J.Elcuaz)

Esta foto es difícil de interpretar. Aparentemente lo más abundante es Rhizocarpon geographicum y Rh.obscuratum, y Lecidea fuscoatra. Lo blancuzco me parece Physcia caesia. Buscando con mucho aumento, aprecio Melanelia hepatizon y una Parmelia sp. Esas cabelleras oscuras, la del “pelo” más corto parece Cornicularia normoerica y la del “pelo” más largo, Cetraria aculeata. Se ven unas cabelleras más claras, que creo que son lo mismo, pero en un estado un poco catastrófico.

jueves, 14 de octubre de 2010

De líquenes, musgos y hepáticas

Lichenomphalia velutina/meridionalis, Ruta del Alba, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010

He pasado unos días recorriendo los bosques del P.N. de Redes en Asturias. Ya viene siendo algo habitual en los últimos otoños, y realmente es un lugar cautivador. Inmensos bosques de carballos (Quercus robur) han sido los recorridos en este mes de octubre. Bosques umbríos, a explotar de vida: invertebrados, plantas, setas y dentro de lo diminuto del mundo vegetal, infinidad de líquenes, de musgos y de hepáticas. Realmente no me he dedicado a la botánica, más bien a caminar y a ver pájaros con mis prismáticos, pero realmente he andado con ojos curiosos mirando lo que nos rodeaba. Así, en estos bosques, me han llamado la atención algunas cosas que no estoy acostumbrado a ver o que he visto por primera vez, como ha sido el caso de Lichenomphalia velutina/meridionalis (está todavía por ver). Un basidiolíquen. Los líquenes son una discutida relación simbiótica entre un hongo, por lo general ascomiceto, y un alga o una bacteria con actividad fotosintética. En este caso, el hongo es un basidiomiceto, o sea, en lenguaje llano, una hongo, en simbiosis con un alga, cuya fructificación es una seta.

En estos bosques, hay pocos líquenes epífitos, ya que son muy umbríos. Hay que destacar que en las cortezas, en las zonas más despejadas abundan Flavoparmelia caperata y Pertusaria pertusa. En las ramas altas crece Usnea florida, pero solamente la encuentro en las ramas que han caído al suelo. Por eso lo sé. Lo realmente abundante son los musgos: Leucobryum, Polytrichum y en las zonas más encharcadas, donde rezuma el agua, algunos Sphagnum y hepáticas como Riccia sp. y Preissia quadrata. En este mundo de briofitos, crecen abundantes Peltigera polydactylon, Peltigera horizontalis y una cosita que estoy poco acostumbrado a ver: Solorina saccata. Líquenes propios de los musgos.

Nuestros caminos por los bosques se ven cortados por afloramientos rocosos de calizas carboníferas y cuarcitas. No reparo mucho en las calizas, pero en las rocas silíceas, cuarcitas, en este caso y especialmente en las Foces de Llaímo en la archiconocida Ruta del Alba, encuentro además de muchos viejos conocidos, algunos que me resultan raros: Collema ryssoleum, Chrysothryx chlorina y Dermatocarpon minatum.

Eso sí, mucho verde, mucha agua y mucha vida.

Pertusaria pertusa, Villamoréi, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010
Collema ryssoleum, Foces de Llaímo, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010
Dermatocarpon miniatum, Foces de Llaímo, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010
Peltigera horizontalis, Ruta del Alba, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010
Solorina saccata, Ruta del Alba, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010

Y algunas de las hepáticas y musgos vistos
Preissia quadrata, Ruta del Alba, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010
Riccia sp., Ruta del Alba, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010

Polytrychum formosum., Ruta del Alba, Soto de Agues, Sobrescobiu (Asturias), octubre 2010

jueves, 7 de octubre de 2010

Diversidad


Parmelina quercina, Puente del Congosto (Salamanca), septiembre 2010

Me gusta mucho la ecología teórica y creo que los líquenes, por la forma de hacer comunidades, dan mucho juego para aplicar conceptos. Uno de ellos, me parece realmente interesante y es la medida de la diversidad. La mayoría de la gente, se refiere a la diversidad mirando si hay muchas especies o pocas. O sea, listas de especies, que sean más o menos largas, pero que no acaban definiendo una comunidad. Realmente, el profesor Margalef, hizo una aplicación de la Teoría de la Información de Shannon-Weaver, a la ecología, buscando una fórmula que pudiera medir la diversidad de un medio. En primer lugar, ¿qué es la diversidad?. La información de un sistema es equivalente al nivel de incertidumbre resultante cuando se saca un elemento de este sistema al azar, la incertidumbre es mayor cuanto mayor es el número de elementos y más regularmente están distribuidos. O sea, si de una comunidad determinada sacamos un elemento al azar, la comunidad es más diversa, cuanto más improbable es preveer el elemento que sacamos. Para ello aplica una fórmula, un tanto farragosa de utilizar:
H’ = -S p(i) log 2 p(i)
H’ es la cantidad de información del sistema en bits/individuo y p(i) is la frecuencia de cada elemento del sistema.
La interpretación de los resultados es también compleja, ya que se obtienen en base 10, por lo cual 4 no es el doble de 2, sino que habría que elevar 10 a la potencia 2 y 10 a la potencia 4 para poder comparar de un modo aritmético.
Para hacer unos cálculos me inspiré en el método que utiliza la Red Europea de Seguimiento Intensivo y Continuo de los Ecosistemas Forestales, que viene muy bien detallada en la Guía de Líquenes Epífitos de la serie técnica de Parques Nacionales. Este seguimiento se basa en macrolíquenes, por lo cual decidí cambiar la escala de la retícula que utiliza. Así, sobre una lámina de plástico transparente, la portada de un catálogo, pinté una retícula cuadrada de 15 cm. de lado dividida en 15x15 cuadrados, o sea, 225. La lámina anduvo por casa dando vueltas, hasta que hace unos días, previendo que iba a ser un día de campo muy tranquilo, fui hasta la localidad de Puente del Congosto (Salamanca), con intención de disfrutar del ambiente ribereño del río Tormes. Tras hacer una inspección general de los líquenes de las cortezas de chopos (Populus nigra) y alisos (Alnus glutinosa) maduros, coloqué la lámina sobre el tronco, del lado oeste, a 1,5 metros de altura. Ni que decir, que la lámina ha de colocarse al azar, a pesar de que hay algún líquen especialmente llamativo. Y … a contar las cuadrículas de 1 cm. de lado con presencia de las diferentes especies de líquenes. Resultado:
Populus nigra: Ocupadas por líquenes de 9 especies, el 78’66% de las cuadrículas, con Xanthoria parietina (72 cuadrículas), Physcia stellaris (39), Phaeophyscia orbicularis (16), Physconia perisidiosa (14), Lecanora chlarotera (15), Physcia adscendens (12), Melanelia glabratula (5), Ramalina calicaris (2), Amandinea punctata (2), y el valor H’ es 1,739 bits/individuo para esta corteza.
Alnus glutinosa: Ocupadas por líquenes de 10 especies, el 80’44% de las cuadrículas, con Physcia adscendens (86), Phaeophscia orbicularis (40), Chrysotrix candelaris (16), Lecanora chlarotera (15), Parmelina quercina (12), Xanthoria parietina (5), Melanelia glabratula (2), Amandinea punctata (2), Lecanora carpinea (2) y Lecidea elaeochroma (1) y el valor H’: 1,574 bits/individuo.
Justamente la corteza de Alnus, aunque tiene más especies de líquenes, es menos diversa que la de Populus. Aproximadamente un 10% menos diversa.
Tras este rollete, pues que decir, que se abre un abanico de posibilidades de estudio. Menos mal que se me pusieron delante 2 nutrias, que dirían, ¡menudo chalao…!.

Ramalina fraxinea, Puente del Congosto (Salamanca), septiembre 2010. Esta, por el azar, y por estar orientada al Sur, quedó fuera, pero es indudable que es bonita. Por eso está aquí.

sábado, 2 de octubre de 2010

El ciprés de montaña

En las montañas sudafricanas hay varias especies de cipreses de montaña, o “bergsipres”, o para ser más exactos, Widdringtonia nodiflora. Es este un género formado por 4 especies, de las cuales, 3 están presentes en Sudáfrica y la única que no tiene una distribución muy localizada es esta. Es más arbusto que árbol, con muchas ramas, corteza fibrosa que se pela en escamas y tiras. Recuerda mucho al ciprés de Cartagena o araar (Tetraclinis articulata), especialmente en la estructura de los conos, pero al comparar secuencias de ADN , está directamente relacinado con un ciprés del género Diselma de Tasmania, lo cual apunta a un antepasado común en el supercontinente Gondwana.

Follaje de Widdringtonia nodiflora, Dragon's Peak, uKhalahmba-Drakengerg N.P. kwaZulu-Natal (Sudáfrica), julio 2010
Conos de Widdringtonia nodiflora, Dragon's Peak, uKhalahmba-Drakengerg N.P. kwaZulu-Natal (Sudáfrica), julio 2010

Aquí, estamos en la cordillera Drakenberg, a unos 1.000 metros de altitud y crecen dispersos. En sus cortezas hay abundantes líquenes, siempre salvo error, e identifico algunos más o menos cosmopolitas como son Flavoparmelia soredians y Protoparmelia austrosinense, y otros que no soy capaz de pasar del género Parmelina sp., Usnea sp. y Ramalina sp. Todo resulta familiar, y extraño a la vez.

Flavoparmelia soredians y Parmelina sp., Dragon's Peak, uKhalahmba-Drakengerg N.P. kwaZulu-Natal (Sudáfrica), julio 2010
Parmotrema austrosinense y Ramalina sp. , Dragon's Peak, uKhalahmba-Drakengerg N.P. kwaZulu-Natal (Sudáfrica), julio 2010
Parmelina sp., Parmotrema austrosinense y Usnea sp., Dragon's Peak, uKhalahmba-Drakengerg N.P. kwaZulu-Natal (Sudáfrica), julio 2010
Hay que destacar Protoparmelia austrosinense en un arbusto compañero, muy abundante en la zona, Buddleja salviifolia.
Parmotrema austrosinense , Dragon's Peak, uKhalahmba-Drakengerg N.P. kwaZulu-Natal (Sudáfrica), julio 2010