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martes, 2 de febrero de 2010

Ribeiro Frio

La espectacular laurisilva de Madeira, siempre envuelta en brumas y nieblas, está bien extendida por las laderas norte de la isla. Es una auténtica delicia recorrerla. Brezos, acebos, laureles, tiles, árboles relativamente desconocidos para un peninsular, con abundantes helechos, musgos y hepáticas. Se van viendo algunas aves endémicas como la subespecie local de pinzón vulgar, el reyezuelo de Madeira, la paloma de Madeira. Aquí en Ribeiro Frio, se ven multitud de líquenes, destacando las grandes Lobaria pulmonaria y algunos bonitos talos de Degelia plumbea, entre los briofitos del suelo. Entre los epífitos de las diferentes laurisilvas que recorremos encuentro además Evernia prunastri, Platismatia glauca, Hypogymnia tubulosa, Tuckermanopsis chlorophyla, Melanelia sp., Pertusaria albescens, Ochrolechia pallescens, Lobaria scrobiculata, Usnea sp. Me habré dejado varios cientos de especies de ver en estos bosques nubosos, y a los que algún día espero volver.
Lobaria pulmonaria, Ribeiro Frio, Madeira, marzo 2009
Degelia plumbea, Ribeiro Frio, Madeira, marzo 2009

Fringilla coelebs maderensis, Ribeiro Frio, Madeira, marzo 2009

lunes, 14 de diciembre de 2009

Buscando el calorcito


Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009

Stereocaulon microscopicum, Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009

De todo un poco:
Rhizocarpon lecanorinum, Lecidea fuscoatra, Theloma ocellatum y Candelariella kuusamoensis, Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009

En estos días de intenso frío, tuvimos que escapar por un rato de la meseta, batidas por los vientos del Norte y refugiarnos en la fosa tectónica del río Alagón, hundida unos 300 metros, y por el poco caudal de sus ríos, también a salvo de nieblas. Así aprovechamos para meternos por uno de los pequeños, desconocidos y realmente bonitos valles de Las Quilamas. Nos metemos a través de olivares en el valle de La Palla. Estamos en el único afloramiento del Ordovícico Medio dentro de la serie estratigráfica que se aprecia en el Sinclinal de Tamames, afloramiento producido por la excavación hecha por el río Alagón y sus afluentes. La mayor parte de lo observado son pizarras grises y negras pero hay que destacar la presencia de bloques caóticos de cuarzitas y brechas, y de pizarras recristalizadas. Abunda un mineral conocido como estaurolita cuyas maclas, o sea sus cristales unidos se llaman popularmente cruces de San Andrés. Liquénicamente, lo propio de las comunidades acidófilas: 24 géneros y 35 especies. Cosas destacadas, Flavoparmelia caperata, un líquen epífito y raramente saxícola; 2 nuevos para mí, Theloma ocellatum y Candelariella kuusamoensis; cosas con la que trato muy de vez en cuando como Diploschistes actinostomus, Pleopsidium flavum, Aspicilia contorta, Aspicilia hilaris y Solorina saccata.
En la vegetación mediterránea, madroños, alcornoques, jaras y los olivos, los típicos epífitos de la región, destacando por su rareza Ramalina fastigiata y sorprendiendo, por ser la primera vez que veo esta especie tan cantábrica en el Sistema Central, Degelia plumbea, y además, en un olivo. ¡No me lo puedo creer!. Reconozco que los epífitos no me los he currado nada y he sacado unos tristes 13 géneros y 14 especies.
Tarde soleada, entretenida, bajo la mirada de los buitres leonados.
Ochrolechia parella, Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009
Flavoparmelia caperata,Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009
Diploschistes actinostomus (muy aumentada) Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009
Pleopsidium flavum, Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009
Degelia plumbea, la del olivo, Valle de La Palla, Valero (Salamanca), diciembre 2009

martes, 1 de diciembre de 2009

El rincón oculto de Redes


Dentro del, para mí tan bello, parque natural de Redes, con sus extensos hayedos, montes de roble, arroyos, cumbres, hay un lugar relativamente escondido que descubrí este otoño: el valle Xulio. Magnífico lugar y entorno. Se accede desde Caleao por unos bonitos bosques de castaño y haya. Bosques donde entre los epífitos, lo habitual de estos bosques norteños: Parmelia sulcata, abundantísima, y en menor medida Hypogymnia physodes, Melanelia glabratula, Lobaria pulmonaria, Pertusaria albescens, Ochrolechia pallescens, y cositas muy interesantes como Degelia plumbea entre otros. Lo más interesante, pienso yo, es que se pasa del dominio calizo de la formación Barcaliente al dominio silíceo representado por las cuarcitas de la formación Barrios. Así en esta primera parte nos encontramos en una zona calcárea, donde en pleno bosque afloran peñas calizas de las laderas del pico Cabeza l'Arcu. Mucha humedad y sombra y localizo un llamativo talo de Collema fuscovirens. Se aprecian muy bien los isidios globulares, los bordes de los lóbulos un poquito levantados, el talo en general muy liso y el contraste entre el color más claro de la parte inferior y el más oscuro de la superior.
Collema fuscovirens, valle Xulio, P.N.Redes (Asturias), noviembre 2009
En el hayedo, en el suelo, entre la masa de briofitos parece ser común Peltigera polydactylon.
Peltigera polydactylon, valle Xulio, P.N.Redes (Asturias), noviembre 2009
Una vez superado el hayedo, el valle se abre y las calizas desaparecen bajo las cuarcitas, con lo que pasamos al dominio silíceo. Estamos en zona de praderías donde en los afloramientos rocosos encuentro Xanthoparmelia tinctina e Hypogymnia farinacea, entre otras cosas típicamente silíceas como Lecidea, Candelariella e incluso alguna Aspicilia silicícola.


Hypogymnia farinacea, valle Xulio, P.N.Redes (Asturias), noviembre 2009

Xanthoparmelia tinctina, valle Xulio, P.N.Redes (Asturias), noviembre 2009

Una vez llegados a la parte más elevada del valle, las vistas son impresionantes. Tenemos a nuestra izquierda las cumbres calcáreas de Cabeza l'Arcu, las cumbres del Cordal del Ponga y del Puerto de Tarna y la larga bajada al desfiladero de los Arrudos. Un lugar inolvidable.

domingo, 10 de mayo de 2009

Epífitos de Los Ancares


Hypogymnia physodes, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009

Evernia prunastri y Parmelia sulcata, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009

Usnea florida, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009

De esta comarca, ¿qué se puede decir, salvo que es una maravilla?. Sorprenden los magníficos robledales, en los que crecen pequeños bosquetes de acebos, tejos, y abundan especies de líquenes que indican la calidad extraordinaria del aire que respiramos y la conservación del medio. Las especies más abundantes son Usnea florida, Hypogymnia physodes, Evernia prunastri, Parmelia sulcata, Melanelia glabratula, Lobaria pulmonaria y L. scrobiculata. En menor medida y con calma van saliendo Physconia perisidiosa, Ochrolechia pallescens, Lecanora chlarotera, Amandinea punctata, Physcia stellaris, Degelia plumbea e incluso la nitrófila Xanthoria parietina, que aquí resulta bastante rara.

En cuanto a otras cosas, pues también muy bien. Pudimos ver águila real, azor, alguna joyita forestal como pico menor e incluso una marta. Nos alojamos en el albergue de Burbia y la verdad, los dueños fueron muy amables, nos trataron a cuerpo de rey, cenamos comida casera realmente sencilla y deliciosa, y bueno, como siempre tiene que haber algo que lo joda, hubo otros huéspedes a los que nuestros críos les molestaban, pero a nosotros su radio, su p... Real Madrid-Barça, sus conversaciones generosas, nos ... "encantaban". Supongo que si no se sabe salir de casa, lo mejor es no salir.
Marta (Martes martes), Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009 (M. López)

martes, 5 de mayo de 2009

Degelia, la primera vez

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Degelia plumbea, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009
Este pasado puente lo he pasado en la comarca leonesa de Los Ancares, zona remota y ... verdaderamente maravillosa para el naturalista y caminante. Ya mi crío va pesando y la verdad, en la mochila ya empieza a aburrirse y a mi, a machacarme, pero bueno, ... se camina, se para, se relaja uno y al final resultan días provechosos. Así en uno de esos momentos de relax, mientras él tiraba piedras al río Burbia, localicé por primera vez Degelia plumbea, uno de esos indicadores de buena, buena calidad del bosque y del aire que respiramos. El talo en cuestión se encontraba en la base de un roble (Q. robur), asomando por encima del musgo en un lugar idílico: robles, acebos y tejos, y en cuanto a líquenes, ¡qué decir!. Es curioso el acúmulo de ricinas que le dan al borde del talo un aspecto de terciopelo.
Degelia plumbea, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009