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domingo, 24 de octubre de 2010

Bosques de Valdeón

Lobaria pulmonaria, monte Gíldar, Posada de Valdeón (León), enero 2006

Uno de los bosques más interesantes que conozco es el bosque Llallambres, en el valle leonés de Valdeón, al pie de los Picos de Europa. Tenía dando vueltas por el ordenador unas fotillas que saqué hace varios inviernos, en los que ascendí por un camino, con nieve por las rodillas desde Santa Marina de Valdeón al puerto de Panderruedas. Interesante hayedo maduro con vistas, en algunos momentos espectaculares de las Torres del Friero y de Peña Santa de Castilla. Mirando las cortezas de las hayas (Fagus sylvatica), se aprecian multitud de líquenes, tanto en cantidad como en variedad: espectaculares talos de Lobaria pulmonaria, abundante Parmelia saxatilis, grandes barbas colgando de Evernia prunastri y Alectoria sarmentosa, algún especialista de bosques fríos como Platismatia glauca, abundante y discreta Lecanora carpinea, llamativa Pertusaria albescens, y alguna cosilla rara como Collema subflaccidum. Es de suponer que me quedo corto, pero la verdad, con la nieve por las rodillas, con temperaturas gélidas y con los puertos de acceso y salida del valle de Valdeón, con cadenas y amenazando con cerrarse, no invitaban mucho al detenimiento contemplativo, con el que ando otras veces por el campo. En la nieve, huellas de ciervo, corzo y jabalí, una liebre de piornal (Lepus castroviejoi) y algunos pajaritos. A destacar un bandito de 7 perdices pardillas (Perdix perdix), que la verdad, aunque me muevo bastante por la Cordillera Cantábrica, no siempre logro verlas.

Lobaria pulmonaria, bosque de Llallambre, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006
Alectoria sarmentosa y Evernia prunastri, monte Gíldar, Posada de Valdeón (León), enero 2006
Platismatia glauca, Monte Gildar, Posada de Valdeón (León), enero 2006
Pertusaria albescens, bosque de Llallambre, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

Lecanora carpinea, monte Gíldar, Posada de Valdeón (León), enero 2006
Collema subflaccidum, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

Hay algunos afloramientos calizos, donde veo la abundante y llamativa Caloplaca aurantia y la mezcla más o menos habitual del líquen Collema auriforme, con su fotosimbionte libre, la cianobacteria Nostoc, que se presenta como pequeñas bolitas gelatinosas.

Caloplaca aurantia, bosque de Llallambre, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

Collema auriforme, Sta. Marina de Valdeón (León), enero 2006

En resumen, días fríos pero muy entretenidos a pesar de la circunstancia.

Nota: Al final, pudimos salir del valle de Valdeón el día previsto.

sábado, 17 de julio de 2010

Calizas, sílices y cabreos en el Coriscao

Ascensión al Coriscao (2.340 m), León (fotografía de J.Elcuaz)
El Coriscao es una bonita cumbre del entorno del Puerto de San Glorio, al que en una decisión, iba a decir sin precedentes (por ser una frase hecha, más que nada), caciquil por parte de las Cortes Regionales de Castillla y León (con mayoría absoluta del PP y para más "cojones" con el PSCyL y UPL de palmeros) han aprobado una ley por una unanimidad que se pasa por sus santos caprichos, las anteriores sentencias judiciales que impiden la construcción de una estación de esquí en estos parajes. Encima con esta ley, se produce un abuso antidemocrático que es que al ciudadano como tal o a través de una ONG no puede recurrir. O sea, expulsarlo del derecho a opinar, o sea de la democracia participativa. Sólo hay 2 vías: Tribunal Constitucional al que han de recurrir al menos 50 diputados (la sentencia tarda en promedio 6 años) o por medio del Defensor del Pueblo. Curioso déficit democrático que ha pasado sin pena ni gloria por los medios de comunicación regionales. Es decir, para estos señores, democracia es simplemente ir a votar una vez cada 4 años, y ... callar.
Enfín, el Coriscao es una cumbre que con sus 2.340 metros proporciona tras una ascensión bastante cómoda una de las más bonitas vistas de la Cordillera Cantábrica y de los Picos de Europa. Con muchas ganas me quedé de subir en abril, pero aquel día las condiciones metereológicas me lo pusieron muy difícil. Afortunadamente el amigo J.Elcuaz me envió unas fotos del mes de mayo en la que se ve algo bastante común en este plegamiento que forma el Coriscao y que baja por el Puerto de San Glorio hacia la comarca montañesa de La Liébana: las calizas montadas sobre cuarcitas silíceas. Es por ello que en este ambiente de alta montaña se encuentran comunidades liquénicas silicícolas, representadas en estas fotos por Aspicilia intermutans, Rhizocarpon geographicum, Lecidea fuscoatra y L. atrobrunnea, y comunidades liquénicas calcícolas, algo más pobres, representadas por Caloplaca aurantia y Lecanora muralis. Estas zonas de montaña, presentan comunidades de líquenes con ciertas particularidades que comentaré en entradas posteriores. Ahora, ya, quedará el blog inactivo hasta mediados de agosto, ya que me voy a cargar las pilas fuera. Nos vemos.
Caloplaca aurantia y Lecanora muralis, Coriscao, Puerto de San Glorio (León), mayo 2010 (fotografía de J.Elcuaz)

Rhizocarpon geographicum, Aspicilia intermutans, Lecidea atrobrunnea y L. fuscoatra, Coriscao, Puerto de San Glorio (León), mayo 2010 (fotografía de J.Elcuaz)

jueves, 12 de noviembre de 2009

Olvidos de Los Ancares


Platismatia glauca, Burbia, P.N. Ancares (León), mayo 2009
Parmelia sulcata, Burbia, P.N.Ancares (León), mayo 2009. Foto aumentada.
Porina chlorotica, Burbia, P.N.Ancares (León), mayo 2009. Foto aumentada.

Recordando la pasada primavera encuentro estas cosas sueltas por el disco duro de mi ordenador. Fotos interesantes que quedaron ahí, medio olvidadas. Estas son de la excursión que hice a Los Ancares, en el NO de la provincia de León. Cosas epífitas como Platismatia glauca, líquen relativamente frecuente en los robledales, Parmelia sulcata, abundantísimo en los robles y Porina chlorotica, especie bastante rarita, y que sólo encontré en la corteza lisa de la rama de un aliso, a orillas del río Burbia. Son cosas que complementan un poquito, lo que comenté en su día sobre líquenes epífitos de esta comarca. Complementa un poquito, digo, porque daría no para una vida entera, si para una larga temporada, recorrer estos montes y admirar estos bosques.

Lecanora rupicola, Tejeira. P.N. Ancares (León), mayo 2009

Como complemento a las especies saxícolas, acidófilas, como corresponde a un terreno dominado por cuarcitas, areniscas y afloramientos de granito, encontré esta bonita foto de Lecanora rupicola, un líquen intensamente pruinoso, con fructificaciones de color gris sucio a gris azulado, sobre un talo blancuzco y un tanto nitrófilo.

miércoles, 3 de junio de 2009

Líquenes acuáticos


Rhizocarpon riparium ¿?, Burbia, P.N.Ancares (León), mayo 2009
Desde hace algún tiempo me tiene intrigado una especie de Rhizocarpon que crece sobre granitos, que quedan temporalmente sumergidos por las crecidas de los ríos de montaña. En la salida que hice en mayo a Los Ancares, encontré varios talos en el límite de las aguas del río Burbia, e incluso bajo el agua, fechas en las que venía el río crecido. Este mismo Rhizocarpon lo he encontrado en la provincia de Salamanca, en ubicaciones similares, en el río Sangusín a su paso por Molinillo y en el río Francia a su paso por Miranda del Castañar. He ido mirando mis libros de líquenes y lo único que encuentro que puede definir esta especie es Rhizocarpon riparium Räsänen, en Veldgids Korstmossen(guía de líquenes de los Países Bajos), de Kok van Herk y André Aptroot, que apuntan que pudiera ser una variante de Rhizocarpon geographicum.

Rhizocarpon geographicum, ribera de Cañedo, Ledesma (Salamanca), mayo 2009
Otro líquen que me tiene intrigado es este Rhizocarpon geographicum, con su típico color, ahora desvahído, creciendo sobre una pared de granito que en los años húmedos queda sumergida por un arroyo. Por lo que veo le sienta tanta humedad poco bien, porque el color está apagado, pocos apotecios y encima está medio parasitado por otros líquenes que no he identificado.

Rhizocarpon geographicum, Rh. lecanorinum, Burbia, P.N.Ancares (León), mayo 2009
La última perla es este talo de Rhizocarpon geographicum, que crecía sobre una pared de granito vertical, rezumando agua constantemente, con un aspecto lamentable, sobre el cual para más INRI, se encuentra Rh. lecanorinum parasitando y unos manchurrones de óxido de hierro

lunes, 1 de junio de 2009

Crustáceos de Ancares


Porpidia superba, Burbia , P.N.Ancares (León), mayo 2009

Porpidia macrocarpa, Burbia, P.N.Ancares (León), mayo 2009
Pertusaria flavicans, Aria da Pedra, P.N.Ancares (León), mayo 2009
A pesar del título de esta entrada no vamos a hablar de gastronomía. O sea, que gotosos e hipertensos pueden dejar de seguir leyendo. Vamos repasando lo visto en los magníficos afloramientos de cuarzitas de la comarca de Los Ancares. No hay nada que abunde especialmente pero se encuentran multitud de especies: Parmelia tiliacea, P. sulcata, Parmelina omphalodes, Xanthoparmelia conspersa, Melanelia glabratula, Phaeophyscia orbicularis, Diploschistes muscorum, Lecidea fuscoatra, L. lapicida, Porpidia macrocarpa, Rhizocarpon geographicum, Rh. lecanorinum, Evernia prunastri, Umbilicaria grisea y Pertusaria flavicans. Sobre las peñas crecen muchas veces abundantes musgos, que darán para hacer una próxima entrada. En zonas más elevadas, ya sobre los 1.200 metros, aparecen en canchales además Rinodina confragosa y Umbilicaria polimorpha. En peñas salpicadas por las aguas del río Burbia aparecen Porpidia superba, Aspicilia caesiocinerea y algún Rhizocarpon que merecen también alguna entrada futura. En suma, magníficos días, mucha naturaleza.

domingo, 10 de mayo de 2009

Epífitos de Los Ancares


Hypogymnia physodes, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009

Evernia prunastri y Parmelia sulcata, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009

Usnea florida, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009

De esta comarca, ¿qué se puede decir, salvo que es una maravilla?. Sorprenden los magníficos robledales, en los que crecen pequeños bosquetes de acebos, tejos, y abundan especies de líquenes que indican la calidad extraordinaria del aire que respiramos y la conservación del medio. Las especies más abundantes son Usnea florida, Hypogymnia physodes, Evernia prunastri, Parmelia sulcata, Melanelia glabratula, Lobaria pulmonaria y L. scrobiculata. En menor medida y con calma van saliendo Physconia perisidiosa, Ochrolechia pallescens, Lecanora chlarotera, Amandinea punctata, Physcia stellaris, Degelia plumbea e incluso la nitrófila Xanthoria parietina, que aquí resulta bastante rara.

En cuanto a otras cosas, pues también muy bien. Pudimos ver águila real, azor, alguna joyita forestal como pico menor e incluso una marta. Nos alojamos en el albergue de Burbia y la verdad, los dueños fueron muy amables, nos trataron a cuerpo de rey, cenamos comida casera realmente sencilla y deliciosa, y bueno, como siempre tiene que haber algo que lo joda, hubo otros huéspedes a los que nuestros críos les molestaban, pero a nosotros su radio, su p... Real Madrid-Barça, sus conversaciones generosas, nos ... "encantaban". Supongo que si no se sabe salir de casa, lo mejor es no salir.
Marta (Martes martes), Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009 (M. López)

martes, 5 de mayo de 2009

Degelia, la primera vez

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Degelia plumbea, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009
Este pasado puente lo he pasado en la comarca leonesa de Los Ancares, zona remota y ... verdaderamente maravillosa para el naturalista y caminante. Ya mi crío va pesando y la verdad, en la mochila ya empieza a aburrirse y a mi, a machacarme, pero bueno, ... se camina, se para, se relaja uno y al final resultan días provechosos. Así en uno de esos momentos de relax, mientras él tiraba piedras al río Burbia, localicé por primera vez Degelia plumbea, uno de esos indicadores de buena, buena calidad del bosque y del aire que respiramos. El talo en cuestión se encontraba en la base de un roble (Q. robur), asomando por encima del musgo en un lugar idílico: robles, acebos y tejos, y en cuanto a líquenes, ¡qué decir!. Es curioso el acúmulo de ricinas que le dan al borde del talo un aspecto de terciopelo.
Degelia plumbea, Burbia, Los Ancares (León), mayo 2009

jueves, 30 de abril de 2009

Blanco sobre blanco


Aspicilia calcarea, Valporquero (León), octubre 2007

Sierra del Gato, Valporquero (León)
La verdad es que estoy poco familiarizado con los ambientes calizos, ya que por residencia, me encuentro habitualmente sobre cuarzo y sílice. Hace un par de años estuve recorriendo las montañas de la cabecera del río Torío, en el Norte de León. Un lugar muy interesante desde cualquier punto de vista natural que se mire. En el tema que atañe a este blog, los líquenes, pues por sus requerimientos ecológicos muy relacionados con la geología, podríamos hablar de líquenes o de piedras. Estamos en la falla de León, que separa extensas formaciones calizas, carboníferas y devónicas, de la Cuenca Carbonífera Central, de las cuarcitas, conglomerados y pizarras de la Unidad de Bodón. Es decir, encontramos el mundo calcáreo y el mundo silíceo en pocos kilómetros. Así tenemos casi juntos, pero no revueltos líquenes silíceos como Rhizocarpon geographicum, Aspicilia caesiocinerea y Lecidea lapicida en rocas cuarcíticas, situadas apenas a unos metros de bloques calizos dominados por Aspicilia calcarea. Esta última presenta inmensos talos en la Sierra del Gato, siendo prácticamente la especie dominante.