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martes, 17 de julio de 2012

Pacific Rim o un guiño a Malaspina



El Pacífico de Canadá tiene como vimos hace unos días, unos magníficos bosques de coníferas del planeta, dentro de una formación bastante restringida que viene a ser las pluvisilvas templadas. Restringidas porque se limitan a las costas de Canadá, Washington y Japón. Bosques de árboles inmensos, que tienen poco que envidiar de los bosques de secuoyas de California (hablo por experiencia). Bosques formados por Pseudotsuga menziesii y Thuja plicata y aprovechando los claros se pueden ver Chamaecyparis nootkaensis. Además de ser bosques muy húmedos, en los que prácticamente llueve todos los días, son muy umbríos, lo que no impide que haya un potente desarrollo de arbustos como Vaccinium ovatum, Empetrum nigrum, Kalmia polifolia y Ledum groenlandicum. Y ... musgos y hepáticas. Curioso es el crecimiento de los nuevos brinzales de estas coníferas, que crecen sobre los troncos caídos entre musgos, apareciendo arbolitos alineados con raíces aéreas que envuelven el árbol caído.
Pero bueno, en lo que nos interesa, al igual que en Little Qualicum el liquenólogo no lo tiene fácil. En el suelo del bosque crecen algunas Cladonia, especialmente Cladonia mitis y Peltigera leucophlaeba, pero por el resto, a la altura de un líquenólogo normal, de 1,70 metros, poco. A esa altura: musgos. Y eso que la biomasa de líquenes es impresionante: como ya dije se calcula que vienen a ser 25 kilogramos de líquenes secos por árbol, pero ... están a 30-40 metros del suelo, con lo que sólo se pueden mirar los que crecen en las ramas que han caído y que aunque sólo sea por estadística, serán una representación de lo que es la comunidad liquénica de las alturas: Usnea filipendula, Usnea chaetophora y Alectoria vancouverensis son lo más llamativo. Además encuentro Bryoria capillaris, Parmotrema arnoldii, Tuckermanopsis chlorophylla y diversas Hypogymnia, entre las que cuento Hypogymnia inactiva.
Alectoria vancouverensis (Gyelnik) Gyelnik ex Brodo & D. Hawksw., Pacific Rim N.P., isla de Vancouver, British Columbia (Canadá)

Hypogymnia inactiva (Krog) Ohlsson, Pacific Rim N.P., isla de Vancouver, British Columbia (Canadá), agosto 2007
Interesantes son algunas turberas, como Shorepine Bog, de suelos ácidos, cubiertos de musgos y algunos pinos (Pinus contorta) raquíticos, retorcidos por la falta de fósforo, y en los que hay buenas comunidades de Cladonia.
Esta costa es una maravilla natural. Además de los líquenes, una borrachera de aves destacando las alcas Brachyrampus marmoratus que crían en agujeros de los árboles, en vez de acantilados, algún oso negro que siempre sube la adrenalina, la esperanza de darse de morros con un puma, y las pequeñas comunidades indígenas que aún hablan la lengua Nootka. 
Uno no puede evitar acordarse de Alejandro Malaspina que recorrió estas costas en 1791, y que aportó gran cantidad de conocimiento científico y de fondos del Museo de América, en Madrid, de visita obligada.
Haliaetus leucocephalus, Pacific Rim N.P., isla de Vancouver, British Columbia (Canadá), agosto 2007.

martes, 9 de agosto de 2011

Un paseo por la taiga

Recién llegado a Finlandia, una de las primeras cosas que me encuentro son estos magníficos pinares que forman parte de los bosques más extensos del mundo, las taigas. Pinares que para un naturalista carpetovetónico, como yo, resultan familiares. Pinares de Pinus sylvestris, que indudablemente dan la sensación de pasear por las sierras de Guadarrama y de Gredos, con la única diferencia apreciable, en que en estos pinares fineses se cansa uno bastante menos, ya que son más o menos llanos. La ¿única diferencia?.... ¡ya veremos!. 
Estos pinares son sumamente ricos en líquenes, más en cantidad que en variedad. Así, mis gafas de vista cansada y mis lupas, van dando cosas que son más o menos habituales también en los pinares del Sistema Central: Platismatia glauca, Pseudevernia furfuracea, Hypogymnia tubulosa y Parmelia sulcata. La diferencia más llamativa es que en Iberia son especies propias de zonas de montaña, por lo general, por encima de los 1.000 metros, y aquí en Carelia, estamos a 90 metros. 
Platismatia glauca, Lappeenranta, Etelä-Karjala (Finlandia), julio 2011

Hypogymnia tubulosa y Parmelia sulcata, Lappeenranta, Etelä-Karjala (Finlandia), julio 2011

Hypogymnia physodes, Lappeenranta, Etelä-Karjala (Finlandia), julio 2011
 ¿Sorpresas?. Una especie muy bonita, que creo que sólo la he visto en la taiga canadiense: Cetraria (Tuckermanopsis) chlorophylla, muy de taiga y un ubicuo nitrófilo como es Phaeophyscia orbicularis. No me encaja aquí, pero, ... Alguna cosita más de pinares como Hypocenomice scalaris. ...
Cetraria chlorophylla, Lappeenranta, Etelä-Karjala (Finlandia), julio 2011

Phaeophyscia orbicularis, Lappeenranta, Etelä-Karjala (Finlandia), julio 2011
 Y los que quieren pasar desapercibidos, como algunas Cladonia epífitas, sobre todo en la base de los troncos: C. fimbriata y C.cervicornis.
Cladonia fimbriata, Lappeenranta, Etelä-Karjala (Finlandia), julio 2011

Cladonia cervicornis, Lappeenranta, Etelä-Karjala (Finlandia), julio 2011
¿Comparaciones con nuestros pinares de P.sylvestris?. La diferencia de latitud, unos 20º hace bajar tanto el ecosistema como los líquenes asociados de los 1.200 metros a apenas 90 metros, lo que no deja de resultarme extraño, pero normal. Encuentro realmente menos especies epífitas que en nuestros pinares, echando en falta otra docena de especies que sí encuentro en el Sistema Central, y ... aquí en Carelia encuentro más cantidad, más biomasa de líquenes epífitos. No obstante, seguiré metiendo en el blog datos sobre líquenes de los pinares del Sureste de Finlandia, con lo que irá aumentando al menos el número de especies, además con cositas muy interesantes.

martes, 2 de febrero de 2010

Ribeiro Frio

La espectacular laurisilva de Madeira, siempre envuelta en brumas y nieblas, está bien extendida por las laderas norte de la isla. Es una auténtica delicia recorrerla. Brezos, acebos, laureles, tiles, árboles relativamente desconocidos para un peninsular, con abundantes helechos, musgos y hepáticas. Se van viendo algunas aves endémicas como la subespecie local de pinzón vulgar, el reyezuelo de Madeira, la paloma de Madeira. Aquí en Ribeiro Frio, se ven multitud de líquenes, destacando las grandes Lobaria pulmonaria y algunos bonitos talos de Degelia plumbea, entre los briofitos del suelo. Entre los epífitos de las diferentes laurisilvas que recorremos encuentro además Evernia prunastri, Platismatia glauca, Hypogymnia tubulosa, Tuckermanopsis chlorophyla, Melanelia sp., Pertusaria albescens, Ochrolechia pallescens, Lobaria scrobiculata, Usnea sp. Me habré dejado varios cientos de especies de ver en estos bosques nubosos, y a los que algún día espero volver.
Lobaria pulmonaria, Ribeiro Frio, Madeira, marzo 2009
Degelia plumbea, Ribeiro Frio, Madeira, marzo 2009

Fringilla coelebs maderensis, Ribeiro Frio, Madeira, marzo 2009