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lunes, 12 de septiembre de 2011

A orillas del Báltico (1 de 3)


Acabo de regresar de una escapada por Göteborg y su entorno, lo que es su provincia, Västra Götaland. Realmente he venido maravillado. La ciudad, yo que soy poco urbano, me ha gustado mucho, y el entorno, teniendo en cuenta los secarrales que me rodean ahora mismo, muy verde, muchos y buenos bosques y un delirio para el naturalista curioso. 
Xanthoparmelia conspersa (Ach.) Hale, Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011

Neofuscelia pulla (Ach.) Essl., Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011
Una vez en Göteborg, decido visitar el archipiélago que se encuentra en la desembocadura del río, y a la vez   del puerto más importante de Suecia, El Göta Álv, que tal como me han informado, es de visita obligada. Mientras espero, casi dos horas el ferry en el puertecito de Saltholmen aprovecho para tener un contacto con la liquenología local. Estamos, no cabe duda, sobre una gran masa de gneises de la orogenia fenno-sueca, allá por el Paleo-proterozoico (2.500 a 1.600 millones de años), cuando esto formaba parte del continente Hudsonia, al que se había integrado los restos de un anterior y menor continente, Báltica. Estos gneises es muy posible que no sean tan antiguos, pero que superen los 1.000 millones de años de edad. Desde luego sobrecogen estos números, y cuando veo los granitos y gneises de mi Sayago, con sus 300 millones de años, pues, ... unos críos.
Me pongo con mi lupa y van cayendo especies una tras otra, con un gran paralelismo con lo que estoy acostumbrado a ver en los cratones ígneos del Oeste Ibérico. Se repiten especies que aquí también son corrientes: Tephromela atra, Parmelina omphalodes, Lecanora subcarnea, Xanthoparmelia conspersa, aunque con tan pocos isidios que a veces pienso en X. somloensis, Lasallia pustulata, Umbilicaria grisea, un clásico en Iberia del piso oro y criomediterráneo, la montaña, que es Umbilicaria polyphylla, Lecidea fuscoatra, Pertusaria pertusa, Rhizocarpon geographicum, Neofuscelia pulla, ...  
Umbilicaria grisea Hoffm., Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011

Umbilicaria polyphylla (L.) Baumg., Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011

Lasallia pustulata (L.) Mérat, Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011
Encuentro cosas que nunca he visto: Rhizocarpon badium, Fuscidea cyathoides y Acarospora macrocarpa, muy parecida a A. fuscata, pero esta última tiene las areolas más angulosas.
Acarospora macrocarpa H. Magn., Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011



Acarospora macrocarpa H. Magn., Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011

Fuscidea cyathoides (Ach.) V. Wirth & Vězda, Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011
 Y como siempre,  Porpidia macrocarpa, ocupando rocas "recién" fracturadas en su cualidad de especie pionera.
Porpidia macrocarpa (DC.) Hertel&Schwab., Saltholmen, Västra Götaland (Suecia), septiembre 2011
Cuando llegue al archipiélago, seguiré ampliando el listado de líquenes de estos interesantes gneises. Además la vista me da la sensación de ser islotes y costa rocosa, pero como si le hubieran pasado por encima unas cuantas toneladas de hielo, durante las pasadas glaciaciones, dando relieves planos y suaves y la lupa me lo confirma mostrándome el estriado producido por las morrenas de fondo, alineado en dirección N-S. 

martes, 22 de marzo de 2011

Pateando nieve

Risco del Fraile, P.N. Sierra de Gredos (Ávila), febrero 2011
 Llevaba ya varios inviernos sin patear, un domingo sí y al otro también, la Sierra de Gredos. Este invierno, he podido encadenar varios domingos seguidos por las altas cumbres de esta cordillera, que en cierto modo, contribuyeron a mi formación como naturalista de campo. Aquí el granito y la alta montaña ibérica se muestran en todo su esplendor. No es difícil descubrir la huella de glaciares, los depósitos que arrastraban las morrenas, la fractura de la roca por el hielo, y ... la extraordinaria diversidad de rocas plutónicas. En lo que he recorrido de Este a Oeste, hay que destacar los gneises y su contacto con los granitos, formando esas anatexias o metamorfismos de contacto, que son granitos medio fundidos y recristalizados al entrar en contacto una masa de granito con una intrusión magmática, en el entorno de Galayos y la Mira (2.310 metros); en el sector Central, las cumbres del Morezón (2.381 metros) y del Risco del Fraile (2.165 metros), que no pudimos alcanzar por la fuerte ventisca que sufrimos aquel día, y donde destaca el contacto entre granitoides de la fascies biotítica de grano medio-grueso con las migmatitas generadas por procesos de fusión parcial , con abundantes restos metamórficos en forma de nódulos y xenolitos (rocas externas incorporadas a la masa total, más o menos como las almendras de un turrón); y ya hacia el Oeste, la garganta de Bohoyo que realmente es una morrena de fondo, con abundantes rocas depositadas por las lenguas glaciares, formando un batiburrillo de rocas: granitoides, migmatitas, gneises, ...
A pesar de las duras condiciones de vida, está todo cubierto por líquenes. Llamativos son, porque siempre que voy me preguntan por lo amarillo: Lecanora concolor, Rhizocarpon geographicum y Rh. lecanorinum. Si bien, aparte de estos líquenes, encontramos multitud de especies propias del mundo granítico y de la alta montaña ibérica: Schaereria fuscocinerea, Lecidea atrobrunnea, L. fuscoatra, Fuscidea kochiana, y otras especies. Además hay algún valiente de zonas más bajas que se atreve a instalarse por aquí como Ramalina capitata, Pertusaria corallina, Neofuscelia pulla, ...   
Schaereria fuscocinerea, Morezón (2.200 metros), P.N. Sierra de Gredos (Ávila), febrero 2011

Lecanora concolor, Morezón (2.200 metros), P.N. Sierra de Gredos (Ávila), febrero 2011 
 Lecidea atrobrunnea, Morezón (2.200 metros), P.N. Sierra de Gredos (Ávila), febrero 2011


Además, en altitudes más bajas como las que encontramos en la garganta de Bohoyo, más o menos por encima del límite de los árboles, entre los 1.400 y los 1.700 metros hay una extraordinaria variedad de especies. para mí lo más destacable, además del panorama anteriormente descrito, es la abundancia de Rhizocarpon obscuratum, preciosas Umbilicaria cylindrica con sus márgenes cubiertos de ricinas, Umbilicaria torrefacta con su margen perforado, Lasallia pustulata y L. hispanica, y una que me trae loco, que me parece Bryoria chalybeiformis que normalmente es una especie epífita y que aquí no acaba de desarrollarse en su plenitud, Cornicularia normoerica y abundancia de Parmelia saxatilis y muy bien desarrolladas.
Umbilicaria cylindrica, Garganta de Bohoyo (1.700 metros) P.N. Sierra de Gredos (Ávila), marzo 2011

Umbilicaria torrefacta, Garganta de Bohoyo (1.700 metros), P.N. Sierra de Gredos (Ávila), marzo 2011
 Hay que destacar que algunas migmatitas y gneises presentan abundancia de diversos óxidos de hierro, seguramente producidos por la descomposición de las biotitas y que favorecen la presencia de Lecidea lapicida y de Acarospora sinopica que nunca había visto. 
Acarospora sinopica, Garganta de Bohoyo (1.700 metros), P.N. Sierra de Gredos (Ávila), marzo 2011

En la charla que dí en febrero me preguntaron como se adhieren al sustrato los líquenes crustáceos. Curiosamente en la parte superior de la foto de Acarospora sinopica se ven sobre el cuarzo las ricinas con las que se adhiere. Por cierto, la fotografía está muy aumentada. Creo que el ancho de la foto en el campo era más o menos un centímetro. 

lunes, 21 de febrero de 2011

Tierras altas de Sanabria

Hace tiempo que no voy por esta comarca del Noroeste zamorano, pero bueno, no quita eso para que ande revisando fotos que tengo por el ordenador de mis andanzas por la zona. Recuerdo aquellos fríos días de febrero del 2006, en que anduve tratando de entender de primera mano los gneises glandulares tipo "Ollo de Sapo". Esto es una terminología popular gallega que ha transcendido al mundo de la geología por comparación a unos gneises con la apariencia de grandes "ojos" feldespáticos que se incluyen en una matriz esquistosa oscura. Una interesante estructura que comienza en Lugo y que tras atravesar parte de Orense y Noroeste de Zamora, desaparece sobre la cobertera terciaria de la Cuenca del Duero para emerger en Hiendelancina (Guadalajara) formando un arco. Aquí, en la laguna de Peces, en pleno corazón del Parque Natural del Lago de Sanabria, a 1.700 metros de altitud, estamos ante un magnífico ejemplo de estos gneises glandulares, que se presentan en grandes peñas de formas aborregadas y con ejemplos por doquier de erosión por contracción y por hielos. 
¿Líquenes?. Abundantísimos. Todo lo habitual de rocas graníticas que encontramos en otras zonas de la provincia, con excepción hecha de Cornicularia normoerica, que creo que es la única vez que he visto esta especie. ¿El resto?. Un interminable listado de líquenes saxícolas acidófilos, pero hay que destacar algunas cosas. Me sorprende la extraordinaria abundancia de Lasallia pustulata, a estas altitudes. La abundancia de líquenes nitrófilos, aprovechando posaderos de aves, ya que aves, tampoco hay muchas durante la estación favorable: Xanthoparmelia conspersa, Candelariella coralliza, Physcia caesia, ... Y los, para mí, siempre bonitos, Lecanora rupicola y Caloplaca carphinea, esta última aprovechando, como no podía ser menos, una intrusión de cuarzo en estos gneises.

Candelariella coralliza, laguna de Peces, P.N. Lago de Sanabria (Zamora), febrero 2006

Caloplaca carphinea, laguna de Peces, P.N. Lago de Sanabria (Zamora), febrero 2006

Cornicularia normoerica, laguna de Peces, P.N. Lago de Sanabria (Zamora), febrero 2006

Cornicularia normoerica, laguna de Peces, P.N. Lago de Sanabria (Zamora), febrero 2006
 Y como anécdota, aprovechando el hormigón de la propia represa que hay en la laguna, la también siempre bonita Xanthoria elegans, una especie más bien calcícola y muy nitrófila.
Xanthoria elegans, laguna de Peces, P.N. Lago de Sanabria (Zamora), febrero 2006
Un lugar, tal vez no para dedicar una vida, pero para meterle mucho tiempo.

miércoles, 15 de septiembre de 2010

Campo Mojado

Diploschistes scruposus, Pertusaria amara, Rhizocarpon lecanorinum y Lecidea fuscoatra. Peñausende (Zamora), agosto 2010. Líquenes respectivamente, gris, blanco, amarillo y negro.

Uno de mis parajes favoritos para disfrutar del campo está a la sombra del Teso Santo, que con sus 985 metros, es el punto más alto del SO de Zamora y del NO de Salamanca, ya que la división provincial pasa por su cumbre. Me gusta el lugar porque en relativamente poco espacio hay una gran diversidad de ecosistemas y de geas, en comparación, con la relativa monotonía de las vecinas comarcas. Ahora hay que compartir las salidas a esta zona con unos inmensos aerogeneradores que han instalado y bueno, sin ser más críticos, o más bien haciéndose uno el tonto, diré lo que dicen, que es para evitar el cambio climático, … y ahí lo dejamos. Aquí empieza una amplia banda de la unidad tectosedimentaria UTS21, simplificando, unidad Arcósica Basal o Luteciense Zamorano. Resultan un tanto farragosos los nombres, pero viene a ser unos conglomerados con clastos, piedras, de diferente grosor, que van desde los 2 mm. hasta los 5 cm, del Eoceno. Aquí, hay que tener la vista muy atenta, porque no es muy visible, ya que el techo de la unidad está cubierto de arcillas y a su vez de hierba, por lo que afloran sólo piedras y rocas sueltas. Un detalle es que gran parte del invierno, se encuentran estos campos herbosos, encharcados y en verano, abrasados por el sol. Aquí líquenes no lo tienen fácil. Además han de pelearse por el espacio y por la luz con el musgo habitual de la comarca, Hedwigia ciliata y de las gramíneas que cubren todo, de luchar por no ahogarse en el encharcamiento invernal, hay diversidad y variedad liquénica. Líquenes silicícolas, habituales de los peñascos de granito de la comarca pero que aquí se las tienen que ver en otras condiciones y muchos de ellos nitrófilos, ya que apenas despegan del suelo. Abundan Lecanora muralis, Pertusaria amara, P. rupicola, Neofuscelia pulla, Xanthoparmelia conspersa y Candelariella vitellina. Con calma, van apareciendo Xanthoparmelia tinctina, Ramalina capitata, Candelariella coralliza, uno de los líquenes más bonitos, con su color amarillo, Aspicilia intermutans, Lecanora polytropa, Diploschistes scruposus, Rhizocarpon lecanorinum y Lasallia pustulata. Entre los musgos que ocupan piedras mayores, Cladonia foliacea y Cetraria aculeata. Realmente, el lugar resulta entretenido, aunque no sólo por los líquenes. También me depara de vez en cuando alguna buena observación de jabalí, de águila real y lamentablemente, muy de vez en cuando, también algún lobo. Pero, al menos, la zona tiene vida y mucha.

Lecanora polytropa y Pertusaria amara, Peñausende (Zamora), agosto 2010
Neofuscelia pulla, Peñausende (Zamora), agosto 2010
Ramalina capitata, Pertusaria amara y Candelariella coralliza, Peñausende (Zamora), agosto 2010. Fruticoloso verde, blanco y amarillo respectivamente.


sábado, 28 de agosto de 2010

Tafelberg (2 de 2)


Tal como hablé la pasada semana, se pensaría uno que la meseta que forma el Tafelberg es un paraíso natural. Y en efecto, lo es. Nunca he estado en uno de esos tepuis venezolanos, pero guarda un poco esa magia del "mundo perdido". Vida animal, más bien, vida vertebrada poca. Mamiferos, tan sólo se ven algunos damanes de las rocas o dassies (Procavia johnstonii), uno de esos lejanos parientes de los elefantes, que la gente confundía con marmotas. No tienen trompa y se pirran por tomar el sol encima de las peñas. Algunos pajaritos, que cuesta mucho ver y entre ellos 2 endémicos de estas cordilleras costeras de la región del Cabo: una suimanga (Promerops cafer) y un fringílido, un pardillo (Crithagra totta), auténticas maravillas.
En las cuarcitas, en un mundo donde prácticamente sólo se oye el viento y sólo se siente soledad y vértigo, crecen líquenes. Reconozco que lo que veo me supera y llegar a identificar lo que veo es casi imposible. A lo más que me atrevo es a llegar a los géneros y rizando el rizo, me mojo a decir la especie que creo que es. El caso es que son cosas que me resultan familiares. Cuarcitas hay también por la Península Ibérica y se reconocen varias y extensas Pertusaria, una de ellas inconfundibles, aunque me separan más de 6.000 km de mi casa, Pertusaria amara. También crecen extensas Aspicilia, que me atrevo a identificar como Aspicilia cinerea; varias Xanthoparmelia, que me resultan imposibles entre las 250 especies de este género presentes en Sudáfrica; Usnea rubicunda, aunque sólo encuentro esta especie cosmopolita citada como epífita en ramas, formando esas barbas de capuchino. Y las que comenté en la anterior entrada sobre este lugar: Lasallia rubiginosa, de la que cuelgo una foto general, para que se vea la distribución en la roca y el cosmopolita Rhizocarpon geographicum.

Pertusaria sp., Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Aspicila cinerea, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Xanthoparmelia sp., Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Usnea rubicunda, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Lasallia rubiginosa, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
La vegetación que crece es arbustiva, de poco porte y es donde está la auténtica riqueza de estas montañas. Es el reino del fynbos (matorral fino) o reino floral del Cabo. Para los botánicos es otro mundo. Es el reino de las Protea y de los "restios" o juncos del Cabo (fam. Restionaceae), con presencia de viejos conocidos, el género Erica en el que se encuentran nuestros brezos y urces, todo creciendo sobre suelos muy pobres, húmedos y sin nitratos. Todo cubierto por abundantes nieblas y rocíos nocturnos. Matorrales muy bonitos cubiertos de líquenes epífitos. Son abundantes las barbas colgando de las ramas, Usnea australis y Teloschistes flavicans, y líquenes foliáceos como Pertusaria sp. y Pseudocyphellaria crocata.

Parmelia sp., Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010

Pseudocyphellaria crocata, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010

Teloschistes flavicans, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010

Usnea australis, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Aquí, el único suelo es el procedente de la erosión de las cuarcitas mezclados con restos orgánicos de la vegetación formando con la humedad, un suelo de poca potencia, muy ácido y con pocos nutrientes. Así en los claros que dejan los matorrales, encuentro un representante de un género que me es familiar en ambientes similares de las montañas ibéricas, Drosera capense, en este caso y endémica de esta montaña. Una diminuta planta carnívora que ha atrapado, en la foto un pequeño mosquito con sus pegajosos pelitos. En su compañía crecen pequeños tapices de otro cosmopolita, Cladina rangiformis, un líquen de un género que aunque presente, resulta raro encontrar en el Cono Sur de África.

Drosera capense, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010

Cladina rangiformis, Tafelberg N.P. Ciudad del Cabo, Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Supongo que a cualquier botánico le encantaría vivir a la sombra del Tafelberg o Table Mountain de Ciudad del Cabo. A mi vivir, vivir, ... vivo bien aquí, pero no me importaría haber metido más tiempo recorriendo estas montañas.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Tafelberg (1 de 2)

Por fín estoy en casa. He pasado 3 semanas recorriendo Sudáfrica y ahora, en la tranquilidad de mi casa, empezando a poner orden en lo visto. La verdad es que aún no me he mirado los líquenes observados, pero bueno, como una primera entrega dejo estas cositas encontradas en lo alto de la montaña Tafelberg, que domina el paisaje de Ciudad del Cabo. Una inmensa mole de areniscas y esquistos de la formación Malmesbury (de unos 560 millones de años), bajo la cual hubo una intrusión de granito, que se ve en la base de la montaña. Esta masa fue intensamente erosionada y sobre ella, con posterioridad de formó otra inmensa mole de areniscas grises de la formación Table Mountain. La erosión, al aislar esta montaña de su cordillera: Die Hottentot-Hollandberge la dejó aislada como un buen ejemplo de un "inselberg", que hoy día es un símbolo de esta ciudad.
Arriba a poco más de 1.000 metros de altitud, en las areniscas que forman abismos impresionantes, aparte de la interesantísima flora y de la pobrísima vida vertebrada, crecen líquenes, alguno de ellos sumamente interesante por su rareza como Lasallia rubiginosa, un tanto diferente de la habitual en el Oeste peninsular, Lasallia pustulata, sobre todo, y casi más por el color, por su tamaño mini. Los talos no llegan a superar los 2 cm. de diámetro. Y por supuesto, otro habitual de las rocas ácidas de montaña, Rhizocarpon geographicum, pero que en Sudáfrica, creo que es el único lugar donde lo he visto, y montaña, hemos tocado bastante.


Lasallia rubiginosa, Tafelberg N.P., Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Rhizocarpon geographicum, Tafelberg N.P., Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010

martes, 1 de junio de 2010

Las sierras del lobo


El más importante bastión de este mito, que es el lobo, es sin lugar a dudas la zamorana sierra de la Culebra. Allá en el Occidente, donde empieza la olvidada y pintoresca comarca de Aliste, el lobo corre y sobrevive en estas pequeñas sierras de cuarcitas plegadas. Cuarcitas, que llegan en algunos lugares a tener buzamientos verticales y que aparte de ser fantásticas atalayas para aguardar durante horas el cruce fugaz de un lobo, al naturalista curioso, le permiten entretenerse con la lupa y ver muy interesantes líquenes. Así habituales de las rocas silíceas se encuentran Rhizocarpon geographicum, Rh. lecanorinum, Rh. obscuratum, Aspicilia caesiocinerea, A. intermutans, Lecidea sp., L. fuscoatra, Xanthoparmelia conspersa, X. tinctina, Tephromela atra, Lasallia pustulata, Umbilicaria grisea, Pertusaria corallina, P. rupicola, P. amara, P. flavicans, Caloplaca sp, y C. carphinea. Una lista habitual de los granitos y gneises del oeste español. Aquí, en estas crestas, que rondan los 1.000 metros, en los alrededores de la estación de Linarejos, de Ferreras de Arriba o de Tábara, muy frías durante el invierno, se encuentran además cositas poco comunes, o al menos que no estoy muy acostumbrado a encontrar: Orphniospora moriopsis, Dimelaena oreina, Protoparmelia badia, Pertusaria lactea, Cladonia gracilis, Parmelia glabratula subsp. fuliginosa. La verdad es que esta variedad, así a bote pronto, tiene su razón de ser: orientaciones verticales, superficies horizontales, escorrentías, superficies musgosas, … muy entretenidas estas cuarcitas. Estos diques de cuarcitas rompen las laderas cubiertas de urzes donde su pobre suelo, mezclado con derrubios de esos mismos diques se cubren con discreción con Cladina arbuscula. Sierras solitarias donde la soledad, la piedra dura y el mito envuelven al naturalista en su lento caminar.

Umbilicaria polyphylla, Tábara (Zamora), mayo 2010

Aspicilia intermutans, Tábara (Zamora), mayo2010

Cladina arbuscula, Ferreras de Arriba (ZA), julio 2006


Lecidea fuscoatra, Requejo (Zamora), junio 2006

martes, 27 de octubre de 2009

Peñas Negras


En Cervera de Pisuerga hay unos resaltes de cuarcitas que chocan con la idea preconcebida del dominio calcáreo del Norte de Palencia. Así en esta zona se alternan estratos potentes de calizas con estratos de cuarcitas, areniscas y otras rocas sedimentarias, siendo por lo tanto una región con una gran variedad de líquenes. Centrándonos en las cuarcitas, ácidas, se encuentran multitud de líquenes familiares, como los que se encuentran en los granitos salmantinos y zamoranos, que tanto pateo: Rhizocarpon lecanorinum, Lecidea fuscoatra, Schaereria fuscocinerea, Aspicilia intermutans, Diploschistes scruposus, Pertusaria amara, P. rupicola, P. flavicans, Xanthoparmelia conspersa y un largo etcétera. Creo que lo más destacado, o por lo menos lo que más me llama la atención, por ser más raro por mi tierra, es Porpidia crustulata, con sus apotecios distribuidos concéntricamente y que señalan el propio crecimiento del líquen. Otras cosas destacadas son unos bonitos talos de Cladonia cervicornis que encuentro a lo largo de la Senda del Oso, al Noreste de Arbejar; Lecidella carpathica en las inmediaciones del embalse de Requejada, y Peltigera horizontalis, con la que me puedo detener a mirar con calma su parte inferior con venaciones oscuras y ricinas agrupadas en “pinceles” y los grandes apotecios de su parte superior. Interesante es ver en unas peñas de cuarcita, un tanto a la sombra de un roble, ver como los musgos invaden grandes talos de Lasallia pustulata.

Cladonia cervicornis. Arbejar (Palencia), octubre 2009
Porpidia crustulata. Cervera de Pisuerga (Palencia), octubre 2009

Lecidella carpathica. Vanes (Palencia), octubre 2009

Peltigera horizontalis, vista superior e inferior. Cervera de Pisuerga (Palencia) octubre 2009

Lasallia pustulata invadida por musgos. Cervera de Pisuerga (Palencia), octubre 2009