miércoles, 18 de agosto de 2010

Tafelberg (1 de 2)

Por fín estoy en casa. He pasado 3 semanas recorriendo Sudáfrica y ahora, en la tranquilidad de mi casa, empezando a poner orden en lo visto. La verdad es que aún no me he mirado los líquenes observados, pero bueno, como una primera entrega dejo estas cositas encontradas en lo alto de la montaña Tafelberg, que domina el paisaje de Ciudad del Cabo. Una inmensa mole de areniscas y esquistos de la formación Malmesbury (de unos 560 millones de años), bajo la cual hubo una intrusión de granito, que se ve en la base de la montaña. Esta masa fue intensamente erosionada y sobre ella, con posterioridad de formó otra inmensa mole de areniscas grises de la formación Table Mountain. La erosión, al aislar esta montaña de su cordillera: Die Hottentot-Hollandberge la dejó aislada como un buen ejemplo de un "inselberg", que hoy día es un símbolo de esta ciudad.
Arriba a poco más de 1.000 metros de altitud, en las areniscas que forman abismos impresionantes, aparte de la interesantísima flora y de la pobrísima vida vertebrada, crecen líquenes, alguno de ellos sumamente interesante por su rareza como Lasallia rubiginosa, un tanto diferente de la habitual en el Oeste peninsular, Lasallia pustulata, sobre todo, y casi más por el color, por su tamaño mini. Los talos no llegan a superar los 2 cm. de diámetro. Y por supuesto, otro habitual de las rocas ácidas de montaña, Rhizocarpon geographicum, pero que en Sudáfrica, creo que es el único lugar donde lo he visto, y montaña, hemos tocado bastante.


Lasallia rubiginosa, Tafelberg N.P., Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010
Rhizocarpon geographicum, Tafelberg N.P., Western Cape (Sudáfrica), agosto 2010

sábado, 17 de julio de 2010

Calizas, sílices y cabreos en el Coriscao

Ascensión al Coriscao (2.340 m), León (fotografía de J.Elcuaz)
El Coriscao es una bonita cumbre del entorno del Puerto de San Glorio, al que en una decisión, iba a decir sin precedentes (por ser una frase hecha, más que nada), caciquil por parte de las Cortes Regionales de Castillla y León (con mayoría absoluta del PP y para más "cojones" con el PSCyL y UPL de palmeros) han aprobado una ley por una unanimidad que se pasa por sus santos caprichos, las anteriores sentencias judiciales que impiden la construcción de una estación de esquí en estos parajes. Encima con esta ley, se produce un abuso antidemocrático que es que al ciudadano como tal o a través de una ONG no puede recurrir. O sea, expulsarlo del derecho a opinar, o sea de la democracia participativa. Sólo hay 2 vías: Tribunal Constitucional al que han de recurrir al menos 50 diputados (la sentencia tarda en promedio 6 años) o por medio del Defensor del Pueblo. Curioso déficit democrático que ha pasado sin pena ni gloria por los medios de comunicación regionales. Es decir, para estos señores, democracia es simplemente ir a votar una vez cada 4 años, y ... callar.
Enfín, el Coriscao es una cumbre que con sus 2.340 metros proporciona tras una ascensión bastante cómoda una de las más bonitas vistas de la Cordillera Cantábrica y de los Picos de Europa. Con muchas ganas me quedé de subir en abril, pero aquel día las condiciones metereológicas me lo pusieron muy difícil. Afortunadamente el amigo J.Elcuaz me envió unas fotos del mes de mayo en la que se ve algo bastante común en este plegamiento que forma el Coriscao y que baja por el Puerto de San Glorio hacia la comarca montañesa de La Liébana: las calizas montadas sobre cuarcitas silíceas. Es por ello que en este ambiente de alta montaña se encuentran comunidades liquénicas silicícolas, representadas en estas fotos por Aspicilia intermutans, Rhizocarpon geographicum, Lecidea fuscoatra y L. atrobrunnea, y comunidades liquénicas calcícolas, algo más pobres, representadas por Caloplaca aurantia y Lecanora muralis. Estas zonas de montaña, presentan comunidades de líquenes con ciertas particularidades que comentaré en entradas posteriores. Ahora, ya, quedará el blog inactivo hasta mediados de agosto, ya que me voy a cargar las pilas fuera. Nos vemos.
Caloplaca aurantia y Lecanora muralis, Coriscao, Puerto de San Glorio (León), mayo 2010 (fotografía de J.Elcuaz)

Rhizocarpon geographicum, Aspicilia intermutans, Lecidea atrobrunnea y L. fuscoatra, Coriscao, Puerto de San Glorio (León), mayo 2010 (fotografía de J.Elcuaz)

miércoles, 7 de julio de 2010

Dientes de perro en la dehesa

Lecanora rupicola parasitada, Azud de la Aldehuela, Membribe (Salamanca) junio 2010

Estos estratos formados por pizarras que afloran verticalmente en muchos lugares del campo charro, son conocidos como “dientes de perro” o “cuñas del diablo”. Por lo general se orientan NO-SE y surgen asociados ala orogenia hercínica formando una deformación que en la comarca, no aquí, se asocian a un cierto metamorfismo y a intrusiones graníticas. Estas pizarras surgen de sedimentos Precámbricos y del Cámbrico Inferior, representado en extensas áreas de Cáceres y Salamanca como Complejo Esquisto-Grauváquico y que aquí se atribuyen a series estratigráficas muy, muy salmantinas como son las formaciones Aldeatejada y Monterrubio, similares y no es fácil distinguirlas entre sí. No obstante, tampoco el cometido de este blog es el análisis exhaustivo de la gea que veo en mis paseos campestres. Estos “dientes de perro”, rodeados de encinas presentan una gran diversidad de líquenes silicícolas que dan para pasar unas cuantas tardes de inspección con la lupa. A priori es más de lo mismo que en los granitos que se ven en esta provincia, pero hay un plus, que a lo mejor es subjetivo y que se lo atribuyo al hecho de que he pasado un par de jornadas de campo cautivado por estas pizarras “perrunas”. Estamos en el entorno del Azud de la Aldehuela, en la localidad salmantina de Membribe.

La diversidad liquénica es alta y en 2 jornadas saco 20 géneros y 30 especies. Por supuesto, lo típico de las rocas silíceas y que describo más o menos en la entrada de 27 de noviembre de 2010 titulada: Alegación a la central térmica de Ledesma. Además hay cosas interesantes como Pertusaria pseudocorallina, Neofuscelia verruculifera, Melanelia pulla, Candelariella coralliza y Physcia caesia. Y cosas más interesantes como el parásito Rhizocarpon epispilum sobre Pertusaria rupicola; un hongo o un líquen parásito sobre Lecanora rupicola; un epífito habitual de pinares de montaña, y por si fuera poco, aquí sobre roca, Platismatia glauca; el líquen habitual de las tundras islandesas, Cetraria muricata aunque ya sabía de algunas citas de esta especie en zonas de llanura de esta provincia.

Realmente el lugar es interesante.

Cetraria muricata, Azud de la Aldehuela, Membribe (Salamanca) junio 2010
Neofuscelia verruculifera, Azud de la Aldehuela, Membribe (Salamanca) junio 2010

Platismatia glauca, Azud de la Aldehuela, Membribe (Salamanca) junio 2010

sábado, 3 de julio de 2010

En un bosque de almeces (2 de 2)

Pertusaria pertusa, Playa del Rostro, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010
Los almeces (Celtis australis) realmente no forma bosques como tales. Son, digamos, concentraciones de árboles en zonas favorables para la especie, pero que al menos en Las Arribes del Duero salmantinas se meten en estas concentraciones quejigos (Quercus faginea), encinas (Q.ilex) y cornicabras (Pistacia terebinthus). La verdad es que en estos acompañantes se aprecian multitud y variedad de líquenes con lo que echar al menos una jornada por aquí resulta realmente interesante. Así van apareciendo:
1. Pistacia terebinthus: Parmelina tiliacea, Collema furfuraceum, Pertusaria flavida, P. albescens, Phaophyscia orbicularis, Physcia tenella, Ph. stellaris, Xanthoria parietina, Amandinea punctata, Melanelia glabra, M. subargentifera, Caloplaca holocarpa, Evernia prunastri, Leproloma sp., Pyrenula occidentalis y Lecanora pulicaris.
2. Quercus faginea: Parmelina tiliacea, P.quercina, Melanelia glabra, Collema furfuraceum, Pertusaria flavida, P. pertusa, P. albescens, Leproloma sp., Lecanora carphinea, L. albella, Lecidella elaeochroma, Phaeophyscia orbicularis, Physconia distorta, Physcia. adscendens, Caloplaca cerina, Xanthoria parietina y Evernia prunastri.
3. Quercus ilex: Pertusaria albescens, P. flavida, Parmelina quercina, Melanelia subargentifera, M. glabratula, Flavoparmelia caperata, Physconia distorta, Phaeophyscia orbicularis, Lecanora horiza, Lecidella elaeochroma, Amandinea punctata y Evernia prunastri.

Siento que esta entrada sera realmente un listado un tanto "gafapasta" pero me ha venido genial para ordenar mis últimos 3 años por la playa del Rostro. Para compensar este rollazo de listados, de almeces y de otros árboles os pongo esta magnífica foto del Picón de Felipe desde el fondo del embalse, que no tiene nada que ver con listados, almeces y otros árboles, una imagen poco conocida, para ver si engaño a algún lector y algún día se deja caer por esta zona.
Picón de Felipe, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010

lunes, 28 de junio de 2010

Lluvia en Maui


Las partes bajas del volcán Haleakala, en la isla hawaiana de Maui, presentan una vegetación lujuriosa. No es de extrañar. Prácticamente llueve todos los días. No obstante la imagen paradisiaca de estos bosques se desvanece cuando el naturalista raspa un poco la realidad que ve.
Extensos bosquetes de bambúes, enormes Ficus, llamativas Cryptomeria, ... introducidas con sonidos de aves también introducidas. Aunque es duro reconocerlo, no queda una sola ave autóctona en estos bosques y posiblemente, cuando yo estuve, ya se habían convertido en el mausoleo del Melamprosops phaeosoma y al que le seguirán, salvo milagro, Pseudonestor xanthophrys y Palmeria dolei. Curioso resulta encontrar el líquen epífito Pannaria rubiginosa, especie también presente en bosques atlánticos. Lo que no acabo de entender es el tapiz negro de ricinas que rodea el talo, parece ser que para retener el agua de la lluvia. El caso es que allí llueve a todas horas. Espero que en algún tronco esté ahora mismo algún Melamprosops posado sobre alguna Pannaria.
Pannaria rubiginosa, Kipahulu, Haleakala N.P. Hawaii (EE.UU.), agosto 2008

martes, 22 de junio de 2010

Libro Verde de la Dehesa

Creo que en esta entrada no voy a hablar de líquenes. Simplemente comentar algo que me parece realmente importante como es la redacción del Libro Verde de la Dehesa, como fotografía del estado de este ecosistema tan extendido por el SO de Iberia.

El pasado viernes tuve que ir, como representante de SEO-BirdLife a la presentación de unas jornadas técnicas a la finca de Castro Enríquez de la Diputación de Salamanca. La finalidad de estas jornadas era la presentación del Libro Verde de la Dehesa, promovida por la Plataforma para la Gestión Integral de la Dehesa, nacida dentro de la Universidad de Córdoba http://www.uco.es/integraldehesa/ . Este documento técnico, que se puede descargar aquí http://www.uco.es/integraldehesa/index.php/component/content/article/1/185-libro-verde-de-la-dehesa muestra las fortalezas de este medio, como sistema de explotación agropecuaria sostenible y reservorio de biodiversidad entre otros y sus debilidades como son la degradación de la misma por exceso de carga ganadera y falta de rejuvenecimiento de la misma. El acto fue organizado por varias asociaciones de propietarios forestales: ASFOSA, FAFCYLE y COSE con el respaldo de sociedades científicas y conservacionistas como la Asociación Española de Ecología Terrestre y SEO-BirdLife. Fue invitada la Comisión de Medio Ambiente y Agricultura del Senado. Así estuvieron unos senadores del PSOE, del PP, uno del BNG y otro de CiU, la vicepresidente de la Diputación y el Director del Medio Natural de la Junta de Castilla y León, así como diversos técnicos de la Junta de Extremadura y de las Universidades de Córdoba y Sevilla. Personalmente creo que es necesario dar un impulso a la Ley de la Dehesa que sacó hace un par de años, creo recordar la Junta de Extremadura, que va a sacar la Junta de Andalucía y a ver que pasa con la de Castilla y León, así como comprometer una legislación nacional de cara a conservar y revitalizar este medio.

Tras esta chapa, creo que es necesario ir a la experiencia campera del día a día y ver como a poco cambian, por lo general a peor, las dehesas del Oeste ibérico. Ejemplos hay muchos. Recuerdo así una finca maravillosa, cerca de Mérida, a la que iba con frecuencia cortas temporadas hace 20 años, en la que era imposible encontrar un solo carrasco que garantizara la renovación de las encinas, eso sí, la carga ganadera era de 400 vacas para 400 hectáreas (bastante superior al óptimo que sería para esa finca de 53 vacas); dehesas alucinantes en el valle del río Tozo, cerca de Trujillo en la que después de 20 años, están prácticamente desarboladas y llenas de alambres de espino y de vacas; dehesas con mortandades muy elevadas de encinas tras unas podas salvajes de primer plato y la infección por hongos conocida como la “seca” de segundo plato en el SO de Zamora y NO de Salamanca; y … Medios maravillosos en los que he tenido experiencias naturales inolvidables como mi lince en Andújar, aquellas 15 cigüeñas negras que sorprendí en una encina en el P.N. de Cornalvo o la primera vez que ví un buitre negro, se están deteriorando más rápido de lo que parece, porque las encinas tienen un ritmo más lento que hace que parezca que no ocurre nada.

Algunos epífitos de los centenares que se pueden encontrar en las dehesas ibéricas.
Melanelia exasperata, Almeida de Sayago (Zamora), noviembre 2009
Cetraria crespoae, Palacios del Arzobispo (Salamanca), septiembre 2006
Melanelia glabra, Malpartida de Plasencia (Cáceres), mayo 2010
Algunos terrícolas, de las decenas que se pueden encontrar en las dehesas ibéricas:
Diploschistes diacapsis, Santiago del Campo (Cáceres), diciembre 2008

Peltigera praetextata, Topas (Salamanca), noviembre 2009

jueves, 17 de junio de 2010

En un bosque de almeces (1 de 2)

En Las Arribes del Duero, zona de vegetación termomediterránea, de las pocas existentes en Castilla y León, hay varios "bosques" de almeces (Celtis australis). Más que bosques son bosquetes, a orillas del río Duero. No son formaciones vegetales muy cerradas. Son bosquetes bastante luminosos y el hecho de ser el almez, un árbol de corteza bastante lisa, hace que tenga una peculiar comunidad liquénica en comparación con sus vecinos: encina, quejigo, cornicabra, ... que en otra entrada comentaré. Así sobre el tronco y ramas bajas se encuentra Pertusaria albescens, indicador de nieblas invernales y de humedad ambiental bastante elevada, Pertusaria flavida, Phlyctis argena, Physcia aipolia, Physconia distorta, Phaeophyscia orbicularis, Lecidella elaeochroma, Ochrolechia pallescens, Melanelia subargentifera, Parmelina tiliacea, P. quercina. Amantes de cortezas lisas, Lecanora albella, L. chlarotera, L. carpinea y un líquen, a priori, un tanto raro en esta comarca, Caloplaca flavorubescens, que visto lo visto, creo que más frecuente de lo que mis registros indican (seguramente se me haya pasado desapercibido). En las ramas más altas se encuentran líquenes más amantes de la luz: Melanelia glabratula, M. exasperatula, Xanthoria parietina, Lecanora pulicaris, Amandinea punctata, Parmelia tiliacea, Caloplaca ferruginea y Physcia aipolia y algunas barbas: Evernia prunastri. Chrysotrix candelaris y Physcia adscendens quedan relegadas a ramas un tanto eutrofizadas por ser posaderos de pájaros. Realmente hay variedad en estos árboles: unas 25 especies. Supongo que serán alguna más.
Lecanora chlarotera y Caloplaca flavorubescens, El Rostro, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010
Physconia distorta, El Rostro, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010

En el suelo, a la sombra de estos árboles, entre musgos y hojas muertas crecen Cladonia cervicornis, C. fimbriata con su forma de "vuvuzela" (un guiño al Mundial de fútbol), pelotitas de Cladina rangiformis y Peltigera praetextata. No en vano aquí, estos líquenes terrícolas no creo que se quejen de la falta de humedad, ya que las nieblas del Duero son abundantes.
Cladonia cervicornis, El Rostro, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010
Cladonia fimbriata, El Rostro, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010
Cladina rangiformis, El Rostro, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010


Peltigera praetextata, anverso y reverso, El Rostro, Aldeadávila de la Ribera (Salamanca), mayo 2010
Son realmente interesantes, no sólo por sus líquenes, sino por la rareza biogeográfica y la diversidad asociada, estos pequeños bosques de almeces salmantinos. Bosques memorables son el de El Rostro en Aldeadávila de la Ribera, el de La Code en Mieza y el de la Ribeira do Mosteiro en Freixo da Espada a Cinta en la margen portuguesa del Duero. Ahora en verano, fruta, cerveza fresca, lupa y prismáticos por si la cigüeña negra se enrolla.